Una de las múltiples atractivos de hacer Bellas Artes, además de que no estudiabas mucho, era que resultaba muy interesante ir a clase. Mucho más que irte a la cafetería a jugar al mus. En los cinco años de carrera muy pocas veces hice pira, novillos o cómo queráis llamarlo; vamos, que siempre iba a [...]